El museo está ubicado en una antigua casa señorial de finales del S. XVIII, de la que eran dueños una familia adinerada de labradores de Hinojosa del Duque.

En esta casa estuvo la “Hermandad sindical de Labradores y Ganaderos” creada por el Estado al terminar la guerra civil. En los años 60 el Estado compró la casa y cuando entró la democracia la hermandad de labradores desapareció y se crearon las Cámaras Agrarias y el sindicato vertical, teniendo ambos su sede y oficinas en este recinto.

Una vez desaparecieron las Cámaras Agrarias, este edificio estuvo abandonado hasta que el Ayuntamiento de Hinojosa en el año 2006, decidió restaurarlo y convertirlo en el actual Museo Etnológico.

Este museo tiene como objetivo mostrar la forma de vida cotidiana de Hinojosa del Duque y su comarca, así como recuperar piezas en desuso y en peligro de desaparecer.

Sus diversas estancias muestran aspectos de la vida sencilla, actividades agrícolas, ganaderas, industriales o la religiosidad popular. Momentos e imágenes cotidianas que nos permiten acercarnos a una forma de vida que debido a los avances tecnológicos e industriales ya no es la misma.

Tanto la construcción y estructura del edificio del Museo se adaptan perfectamente a las piezas expuestas distribuidas en diversas salas, usando distintos ambientes y recreándolas lo más fiel posible.

Estas características hacen que la colección sea un fiel reflejo de la vida de las personas de aquel periodo histórico.

Ahora nos toca conservar, proteger, difundir, disfrutar de nuestro patrimonio y seguir incrementándolo, para que sea un museo vivo y participativo, convirtiéndolo así en un museo didáctico.

Tenemos la esperanza de poder garantizar su continuidad, para que se consolide no sólo como patrimonio de un pueblo, sino de la cultura universal.

Reúne una gran colección de piezas que ha sido posible gracias a la generosidad del pueblo de Hinojosa del Duque, que ha cedido o donado los objetos que se exponen, siendo más de 2.000 piezas las que hay expuestas y un total de 190 propietarios han colaborado en el montaje del museo.

Dirección

Calle Cánovas del Castillo, 3

14270 Hinojosa del Duque

Córdoba

Contacto

957141056

Audioguías

Estancias

Objetos Religiosos

La cultura religiosa de Hinojosa del Duque, expresa una sensible devoción hacia sus patronos y patronas, son días de fiestas y romerías señalados a celebrar durante todo el año.

Desde 2003 contamos con la Agrupación General de Hermandades y Cofradías de Semana Santa, fruto de la fuerte tradición desde el s. XVI, de la celebración de oficios y desfiles procesionales en calles y plazas, con imágenes, música, flores e incienso, acompañado de la emotividad del pueblo. En 2007 nuestra Semana Santa fue Declarada de Interés Turístico Nacional de Andalucía.

Como testimonio de esta religiosidad contamos con los siguientes templos religiosos:

2 Parroquias: San Juan Bautista o Catedral de la Sierra, San Isidro Labrador o Iglesia del Antiguo Hospital de la Caridad.

2 Conventos: Madres Concepcionistas y Frailes Carmelitas.

11 Ermitas: Santa Ana, Virgen del Castillo, San Sebastián, San Isidro Labrador, San Gregorio de Ostia, San Benito, Santo Cristo de las Injurias, San Bartolomé, Virgen de la Antigua, Virgen de Guía y Santo Domingo.

Despacho Médico

El despacho médico que es unos de los rincones que más gustan al que nos visita, debido a la colección de sus piezas y la techumbre de sala.

Laboratorio Fotográfico

La fotografía como documento histórico, en la inmortalización de una imagen. Desde su invención en 1840, por L.J. Mandí Daguerre, llamado “”el arte del Daguerre”, se trataba de la técnica de impresionar placas a la luz solar o artificial para obtener una imagen. Con cámaras, trípodes, placas de vidrio, y productos químicos de fijado y revelado. Primero con una única copia, y después con la posibilidad de multiplicar las copias, a partir de un negativo de papel. Profesionales ambulantes y de gabinetes, fotografiaban retratos inicialmente, ampliándose para inmortalizar paisajes, vistas monumentales, obras de arte, acontecimientos históricos, se fue perfeccionando en sus mecanismos llegando a 1900, al alcance de todos,con las cámaras para aficionados.

Ultramarinos

Los comercios tradicionales o tiendas de barrio existieron durante el siglo XIX, hasta prácticamente 1980, cuando comienzan a sustituirse por cadenas de supermercados debido a la occidentalización del comercio y a una sociedad más urbana.

Ultramarinos, colmados, mantequerías, tienditas, despachos o abastos… se vendía de todo y a granel; además nos conocían, nos “fiaban”, todo a mano y a pie de casa, y nos lo llevábamos envuelto en papel de estraza o en botella de cristal retornable.

La gran variedad de productos de la tierra, se vendían junto a los de importación o de territorios de “ultramar”, – de ahí el nombre de ultramarinos-, así café, tabaco, especias, bacalao, legumbres, quesos, embutidos, huevos, sardinas, tejidos, aceite, vino, licores, jabón, perfumes, calzado, sombreros, dulce de membrillo, remedios caseros… de todo y para todo, donde había que decir las palabras mágicas “¿Quién da la vez?”, antigua costumbre para reservar el turno para comprar.

Camino Mozárabe

La tradición del Camino Mozárabe a Santiago de Compostela se remonta a las peregrinaciones que hacían los cristianos que habitaban en reinos musulmanes (los llamados mozárabes), que seguían conservando y practicando su fe cristiana, y peregrinaban hasta la tumba del apóstol. Los Caminos empleados en la Alta Edad Media confluían en Córdoba, provenientes de Almería, Málaga, Granada o Jaén, continuaban hacia Mérida buscando el Norte y proseguían por la Vía de la Plata hasta Santiago de Compostela.

En Hinojosa se pone fin a la etapa desde Alcaracejos y a la ruta que transcurre por Andalucía, dejando atrás la mayor Dehesa de encinas de Europa en la Comarca de Los Pedroches, comienzan los páramos que ponen rumbo hacia Monterrubio (Badajoz), la vecina Extremadura.

Sala de cine

La sala del cine con dos máquinas de cine expuestas, una antigua emisora de radio y dos televisiones antiguas, en esta sala podemos ver la evolución que ha tenido este mundo audiovisual y cinematográfico, a lo largo de los años.

Imprenta

La invención de la imprenta y el desarrollo de los caracteres metálicos móviles, los llamados “tipos móviles”, supuso la revolución de la vida cultural, política, social y religiosa de la humanidad en el siglo XV gracias a J. Gutenberg. Este artefacto permitía obtener muchas reproducciones iguales a un documento original mediante el empleo de “los tipos”; así los libros, biblias, calendarios, noticiarios, panfletos, cartelería, comenzaron a difundirse por toda Europa.

La primera imprenta que se montó en Hinojosa fue en 1929, Imprenta Buenestado, con una mecánica más perfeccionada al invento original, se conserva el equipo completo, mostrado en la sala, que reprodujo durante décadas las tiradas del noticiario local, libros, revistas de la localidad de Hinojosa y de la Comarca.

Producción Agroalimentaria

En la elaboración de productos agroganaderos destacaban molinas de aceite, de vino, licores y orujo, molinos harineros, fábricas de quesos, embutidos y chacinas.

Oficios artesanos

Con gran actividad artesana y manufacturera, hacia 1920 Hinojosa del Duque llego a tener 97 industrias artesanas formadas por gremios de alfarería, cestería, cordelería y esparto, carpintería, manufacturas de hierro y forja, tejidos y bordados de malla, fábricas de sombreros, de jabón, de cera, y de cueros y calzado.

En la sala se muestran algunos de estos oficios, como la cestería, alfarería, carpintería, zapatería, y procesos de elaboración como el vino, el aceite, y el queso, a través de la herramienta, su mecánica y sus productos.

Caza tradicional

La caza y trampeo tradicional se basaba principalmente en abatir y apresar pájaros, liebres y conejos que servían como alimento para las familias. También en la eliminación de alimañas y depredadores, los temidos lobos, y zorros, ginetas, comadrejas, tejones, el gato montés, que atacaban a la cabaña ganadera, y también a las cosechas como el topo y los roedores.

Se empleaban todo tipo de ingenios y artificios cinegéticos, cepos pajareros, cajas y jaulas-trampa, la caza con hurón, la caza de perdiz con reclamo… todos ellos ardides y artimañas heredadas desde la época prehistórica y perfeccionadas por el hombre a lo largo de la historia.

Recepción

Recepción del Museo donde se reciben y reservan visitas al Museo, se facilita información y ofrecen visitas guiadas por el recorrido y espacio museístico, se organizan actividades y visitas amenizadas a colectivos infantiles. Se desarrollan los trabajos de gestión y administración propios del Museo.

En este espacio se muestran piezas y restos arqueológicos halladas en las inmediaciones de Hinojosa, pertenecientes a los primeros pobladores de la zona; así cerámica, piedras de moler, sílex, hachas y puntas de flecha, estelas funerarias, fragmento de mosaico romano, fíbulas, botones, monedas, sellos, y adornos como aretes y anillos…son mostrados también al público con la intención de enriquecer la colección etnológica que se muestra en el interior del Museo.

Oficina de turismo

Oficina de Turismo donde se presta atención, orientación y asesoramiento al visitante y al peregrino, sobre la oferta turística y cultural de Hinojosa, alojamientos, restaurantes, directorio comercial proporcionando material informativo como mapas, callejeros, planos, folletos… y facilitamos la promoción y comercialización de los productos típicos de la zona.

Comedor

Espacio de reunión familiar en torno a la mesa, para recibir invitados y deleite con canciones populares en festejos familiares.

Dormitorio

Lugar de descanso, aseo personal y reconciliación con la fe y religiosidad. Al cuidado siempre del más pequeño de la casa, pues eran familias numerosas y siempre había un pequeño ocupando la cuna.

Sala de estar

Estancia típica de la época. Donde el patriarca, sentado en la mesa camilla solía tener su espacio para leer la prensa, y escuchar la radio, y compartirla con el resto de la familia al calor del brasero de picón.

Distribuidor

Esta sala se considera el punto de partida del recorrido de la visita por el Museo,  coincidiendo con la puerta principal de la vivienda recreada,  se habla del edificio donde está integrado el Museo, se continúa hacia el pasillo central corrido con las estancias de la casa a cada lado, y patios al fondo. Tras visitar el primer patio, se pasa directamente al espacio destinado a la Taberna, y el espacio se abre hacia la  Sala de aperos de labranza.

Para finalizar la visita, después de recorrer  la planta alta y bajar, nos encontramos de nuevo otra vez en el distribuidor, en búsqueda de la salida; y siempre  recomendamos al visitante aproximarse a dos armarios-vitrinas con piezas y objetos varios y recuerdos de otras épocas, la Primera Comunión, monedas y billetes de la antigua peseta, décimos de lotería, cartillas y documentos de identidad, entradas de cine, cámaras fotográficas, tocadiscos… todo muy evocador a nuestra memoria.

El punto final a la visita del Museo lo marca la historia del encuentro del Marqués de Santillana y la Vaquera de la Finojosa, a través de los trajes de los personajes y la poesía que compuso este galán a una moza de Hinojosa en el siglo XVI.

Sala de costura

Espacio destinado a la labor de las mujeres de la casa y un lugar de  encuentro social entre vecinas. Confección de prendas domésticas, del campo y de festejos.  Bordado del ajuar para las casaderas, hilaturas, tejidos con lana y encajes de bolillos.

Juegos y escuela

La instrucción pública de los niños, para algunos desafortunadamente muy corta, por la necesidad de trabajar, es recreada con los útiles propios de la época. Existían cuatro Escuelas Graduadas de niños y niñas por separado y una Escuela Municipal de Párvulos.

Los juguetes, predispuestos a la imaginación de los niños, ocupaban un lugar muy importante en la formación y disfrute de una infancia feliz.

Sala de aperos

Unos de los grandes espacios que ocupa el museo se ha dedicado a la relación entre el hombre y su entorno, ya que Hinojosa del Duque y su comarca, han sido y son pueblo eminentemente agrícolas y ganaderos.Hemos querido hacer una doble selección de piezas, de los aperos agrícolas, por una parte se ha representado todo lo referente a la recogida del grano, desde la propia siega con horcas, guadañas, bieldos y bieldas, diferentes trillos de cuchilla, etc. Y de otra parte dedicada a los enganches y tiro, con yugos de madera, camellas, yugos de hierro y diferentes piezas para trabajar la tierra como azadas, arados, etc. El conjunto se complementa con aperos para animales de carga y transporte, así como el carro, monturas, pesebre, abrevadero, …… Como complemento a la agricultura hay un rincón dedicado a los pastores, con un “entremijo” o exprimijo y “pleitas” o cinchos para la fabricación del queso.

Matanza y cocina

Se trata de una tradición agroalimentaria de autoabastecimiento de carne para todo el año.  Aún vigente en Hinojosa del Duque, se convierte en una fiesta entre vecinos donde todos colaboran para matar el cochino, limpiarlo, trocearlo, picar, condimentar y amasar la carne, y finalmente elaborar los chorizos, morcillas, salchichón, lomos, paletas, jamones…que son curados artesanalmente y que conforman una variada gama de embutidos y chacinería típica de Los Pedroches.

Se conserva la boca o frontal de piedra del horno original que tenía la casa, donde cocían la masa de pan y los bizcochos.

Cocina

Con la arquitectura típica de la comarca, presenta un amplio humero y piedra de fuego originales de la casa, recreada con los enseres de uso doméstico y otros utensilios típicos para la gastronomía. En las noches frías de inviernos los familiares se reunían en torno al fuego, momento de charlas y relajación tras la larga jornada en el campo.

Taberna

Este espacio recrea el lugar de tertulia y de juegos de mesa, donde los vecinos de Hinojosa y visitantes, compartían en buena compañía los buenos  chatos de vino, los programas radiofónicos, y los últimos acontecimientos políticos y taurinos locales, de la Comarca y España.

Patio

El patio principal de la casa era un lugar de recreo y tertulia familiar en las tardes y noches de verano. Embellecido con plantas y flores, se trabajaba todo el año para su mantenimiento. En el segundo patio se encontraban las cuadras donde se recogían las mulas y caballos tras la dura jornada de trabajo en el campo.

En la actualidad este doble espacio abierto, se utiliza para degustaciones gastronómicas, jornadas y eventos culturales y para desarrollar las actividades  didácticas del Museo en el periodo estival.